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Heractancia
Asesoría de Lactancia en Sevilla

«Me han dicho que al principio es normal que duela».

Es una frase que escucho con frecuencia.

Es cierto que durante los primeros días puede existir cierta sensibilidad en los pezones mientras el bebé y tú os acostumbráis a la lactancia. Pero una cosa es notar sensibilidad y otra muy diferente es sentir dolor intenso, dolor durante toda la toma o dolor que va empeorando.

La lactancia no debería ser una experiencia que tengas que soportar con dolor.

Y si te está pasando, no significa que estés haciendo algo mal.

¿Por qué puede doler al dar el pecho?

Hay diferentes motivos. Uno de los más frecuentes tiene que ver con cómo se coloca y se agarra el bebé al pecho.

Cuando el agarre no es adecuado, el pezón puede quedar demasiado cerca de la parte delantera de la boca del bebé y recibir más presión de la que debería. Esto puede provocar dolor y, con el paso de los días, grietas o heridas.

A veces la madre piensa:

«Pero si mi bebé tiene el pezón dentro de la boca, ¿no está bien agarrado?»

No necesariamente.

Un buen agarre no consiste simplemente en que el bebé tenga el pezón dentro de la boca. Importa también la posición del bebé, cómo abre la boca, cuánto tejido mamario introduce en ella y cómo realiza la succión.

Por eso, cuando hay dolor, es muy útil observar una toma completa en lugar de intentar corregir únicamente una postura.

Una pista que puedes observar después de la toma

Hay algo sencillo que puede darte información.

Cuando el bebé termina de mamar, observa cómo queda el pezón.

Si sale redondeado y con un aspecto parecido al que tenía antes de la toma, en principio es una buena señal.

Si sale aplastado, como un lápiz de labios, marcado o blanquecino, puede indicar que está recibiendo demasiada presión durante la succión y que conviene revisar el agarre.

No es una prueba que permita saber por sí sola qué está ocurriendo, pero sí puede ser una pista.

Y, sobre todo, puede ayudarnos a hacernos una pregunta más útil:

¿Qué está pasando durante la toma para que mi pezón termine así?

¿Y si además tengo grietas?

Las grietas tampoco deberían considerarse simplemente algo que hay que aguantar.

Cuando aparece una herida, es importante intentar entender por qué se ha producido.

Puede estar relacionada con el agarre, la posición o la forma en la que el bebé está succionando. Pero no todos los dolores tienen la misma causa, y cuando el dolor continúa aunque aparentemente el agarre sea correcto, merece la pena valorar otras posibilidades.

Si no sabemos qué está ocurriendo, podemos aliviar el síntoma durante un tiempo, pero si la causa continúa, es posible que el problema vuelva a aparecer.

La pregunta no debería ser solamente:

«¿Qué puedo ponerme para que deje de doler?»

Sino también:

«¿Por qué me está pasando esto?»

No todo dolor durante la lactancia se debe al agarre

Aunque el agarre es una causa frecuente, no es la única.

También pueden existir otros motivos relacionados con el pecho, el pezón, la succión del bebé o diferentes situaciones que requieren una valoración individual.

Cuando el dolor continúa o es persistente, es importante realizar una valoración adecuada para intentar saber por qué no mejora.

Por eso, si has intentado mejorar la posición y el dolor continúa, no tienes que seguir probando cosas al azar.

Puede ser el momento de mirar qué está ocurriendo durante una toma y valorar el conjunto.

¿Cuándo pedir ayuda?

Puedes pedir ayuda si:

Y si además tienes fiebre, malestar importante o una zona del pecho especialmente roja, caliente y dolorosa, es recomendable contactar con un profesional sanitario para valorar la situación.

¿Tengo que dejar de dar el pecho si me duele?

Eso es una decisión tuya, de cómo te encuentres y de cuáles sean tus deseos.

Si realmente quieres seguir dando el pecho, merece la pena intentar identificar la causa del dolor y buscar la forma de mejorar la situación, adaptando las opciones a tus necesidades y a las de tu bebé.

Es importante recordar algo:

Tu bienestar importa.

Buscar ayuda no significa que tengas que continuar con la lactancia a cualquier precio. Significa que puedes tener información y acompañamiento para tomar las decisiones que tengan sentido para ti y para tu bebé.

¿Qué podemos valorar en una asesoría de lactancia?

Cuando una madre consulta porque le duele dar el pecho, no se trata simplemente de decirle «pon al bebé así» y ya está.

Es importante conocer qué está ocurriendo y observar una toma cuando sea posible.

Podemos valorar, entre otras cosas:

A partir de ahí, se pueden plantear diferentes opciones y decidir juntas cuáles tienen más sentido en vuestra situación.

La idea no es que tengas que hacerlo perfecto.

La idea es que entiendas qué está pasando y puedas disfrutar de dar el pecho sin tener que hacerlo con dolor.

Si te duele dar el pecho, no tienes por qué acostumbrarte

Puede que te hayan dicho que «es normal».

Puede que hayas pensado que tienes que aguantar unas semanas.

Puede incluso que te preguntes si eres tú la que lo está haciendo mal.

Pero sentir dolor de forma persistente no significa que hayas fracasado en la lactancia.

A veces solo necesitamos detenernos, observar qué está ocurriendo y encontrar dónde está la dificultad.

Y hacerlo cuanto antes puede evitar que el dolor termine afectando también a tu confianza y a la manera en la que vives la lactancia.

Si estás en Sevilla o el Aljarafe y llevas varios días con dolor al dar el pecho, tienes grietas o sientes que algo no está funcionando como esperabas, puedo ayudarte a valorar vuestra situación y buscar opciones contigo.

No tienes que hacerlo perfecto. Vamos a entender qué necesitas tú y qué necesita tu bebé.

Preguntas frecuentes

¿Es normal que duela al principio de la lactancia?

Puede existir sensibilidad durante los primeros días, pero un dolor intenso, persistente o que aparece en todas las tomas merece una valoración.

¿Las grietas son normales durante la lactancia?

Las grietas pueden aparecer, pero no deberíamos asumir que tienes que convivir con ellas. Es importante intentar identificar qué las está provocando, especialmente si el dolor continúa o hay sangrado.

¿Puede doler aunque mi bebé parezca estar bien agarrado?

Sí. El agarre es una causa frecuente, pero no la única. Si el dolor persiste a pesar de revisar la posición y el agarre, conviene valorar otras posibles causas.

¿Tengo que dejar de dar el pecho si me duele?

No necesariamente. Lo importante es valorar la causa del dolor y tu situación concreta. Puedes buscar apoyo para intentar mejorar la comodidad de las tomas y, al mismo tiempo, tomar las decisiones que mejor encajen contigo.

Fuentes

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