¿Cómo saber si mi bebé se queda con hambre después de mamar?
«Tengo la sensación de que se queda con hambre».
Es una preocupación muy frecuente, especialmente durante las primeras semanas.
El bebé mama y, al poco rato, vuelve a pedir pecho. A veces parece que nunca termina de estar satisfecho. O se queda dormido después de la toma, pero al poco tiempo vuelve a buscar.
Y entonces aparece la duda:
¿Está pidiendo porque necesita comer más o porque algo no está funcionando bien con la lactancia?
La verdad es que no podemos saber si un bebé está tomando suficiente leche solamente por cuánto pide pecho.
Para saber cómo está yendo la lactancia, hay que mirar el conjunto.
Mi bebé pide pecho constantemente, ¿significa que se queda con hambre?
No necesariamente.
Los bebés pequeños necesitan mamar con frecuencia y, además, pueden tener momentos en los que quieren estar mucho tiempo al pecho o pedirlo varias veces seguidas.
También pueden buscar el pecho por otros motivos además del hambre: necesitan contacto, consuelo, relajarse o simplemente quieren volver a mamar.
Esto es especialmente frecuente durante las primeras semanas.
Por eso, que tu bebé pida pecho muy a menudo no significa por sí solo que tengas poca leche o que se esté quedando con hambre.
Pero también es importante no utilizar esta explicación para quitar importancia a una preocupación que sí puede necesitar valoración.
La pregunta no es solamente cuánto mama.
Hay que mirar qué está pasando durante las tomas y cómo está evolucionando el bebé.
Entonces, ¿cómo puedo saber si está tomando suficiente leche?
Hay varias señales que nos pueden ayudar.
1. Puedes ver o escuchar cómo traga
Al principio de la toma es habitual que el bebé haga succiones rápidas.
Cuando la leche empieza a fluir, la succión suele hacerse más lenta y rítmica, y puedes observar o escuchar cómo traga.
No siempre es fácil reconocerlo al principio, pero aprender a identificar la deglución puede darte mucha información sobre cómo está siendo la toma.
2. Sus pañales también nos cuentan cosas
Los pañales son una de las formas más sencillas de tener una idea de cuánto está recibiendo.
Durante los primeros días el número de pañales mojados va aumentando progresivamente. A partir del quinto día, como orientación, se esperan alrededor de 6 o más pañales mojados en 24 horas en un bebé que está tomando suficiente leche.
Las cacas también van cambiando durante los primeros días: pasan del meconio oscuro de las primeras deposiciones a heces más claras y amarillas conforme aumenta la ingesta de leche.
No hace falta convertir cada pañal en un examen.
Pero sí puede ser útil observar cómo está evolucionando el patrón de tu bebé.
3. El peso es una información importante
Una de las mejores formas de saber si un bebé está recibiendo suficiente leche es observar cómo evoluciona su peso.
Es normal que los recién nacidos pierdan algo de peso después del nacimiento. Después, esperamos que comiencen a recuperarlo y que exista una evolución adecuada.
Por eso, si te preocupa que tu bebé no esté tomando suficiente leche, no es necesario esperar a que la situación sea evidente.
Una valoración del peso y de cómo está mamando puede ayudarnos a saber qué está pasando.
¿Y si después de mamar sigue buscando el pecho?
Esta es una de las situaciones que más dudas genera.
Imagina que tu bebé mama, parece terminar y, al poco rato, vuelve a buscar.
Es fácil pensar:
«No puede ser que tenga hambre otra vez. Seguro que no ha tomado suficiente».
Pero volver a pedir pecho no demuestra por sí solo que se haya quedado con hambre.
Puede estar buscando volver a mamar porque necesita alimentarse, pero también puede hacerlo por contacto, regulación o porque todavía quiere continuar con la toma.
Por eso, en lugar de fijarnos únicamente en cuánto tiempo ha pasado desde la última toma, podemos observar otras señales: cómo ha mamado, si hemos visto degluciones, cómo están los pañales y cómo está evolucionando su peso.
¿Y si mama durante mucho tiempo?
Tampoco existe un tiempo exacto que nos permita saber si un bebé ha comido suficiente.
Un bebé puede hacer una toma relativamente corta y eficaz, mientras que otro puede necesitar más tiempo.
Lo importante no es que todas las tomas duren lo mismo.
Es cómo está siendo esa toma.
Si el bebé succiona y traga, mantiene una buena posición, parece relajado mientras mama y está evolucionando adecuadamente, el tiempo por sí solo no nos indica que se esté quedando con hambre.
Hay señales que sí merece la pena valorar
Si te preocupa que tu bebé no esté tomando suficiente leche, hay situaciones en las que conviene pedir ayuda.
Por ejemplo:
- Hace pocas tomas o está demasiado adormilado para mamar con eficacia.
- No escuchas o ves degluciones durante las tomas.
- Hay pocos pañales mojados para su edad.
- El peso no evoluciona como debería.
- El bebé parece estar siempre insatisfecho y las tomas no parecen eficaces.
- Se suelta continuamente del pecho y no conseguimos entender por qué.
- Hay dolor importante durante las tomas.
- Tienes dudas sobre si el agarre está siendo adecuado.
- Te preocupa que algo no esté funcionando, aunque no sepas exactamente qué.
En estas situaciones, no hace falta esperar a tener la certeza de que existe un problema.
Una valoración puede ayudarnos precisamente a entender qué está pasando.
¿Y si tengo miedo de tener poca leche?
Aquí suele aparecer otra preocupación:
«¿Y si el problema es que no tengo suficiente leche?»
Es una duda muy comprensible.
Pero hay algunas cosas que pueden hacernos pensar que tenemos poca leche y que, por sí solas, no significan que exista un problema.
Por ejemplo:
- que el bebé pida pecho muy a menudo;
- que quiera estar mucho tiempo mamando;
- que los pechos estén más blandos;
- que no notes que la leche «sube» o gotea;
- que al sacarte leche obtengas poca cantidad.
Ninguna de estas situaciones, por sí sola, permite saber cuánta leche está recibiendo el bebé.
Por eso, si tienes dudas sobre tu producción, es mucho más útil valorar la alimentación del bebé y cómo está siendo la extracción de leche que intentar calcular tu producción solamente por lo que ves o sientes en el pecho.
¿Qué podemos observar en una asesoría de lactancia?
Cuando una madre me dice:
«Creo que mi bebé se queda con hambre»,
lo primero no es decirle si tiene o no tiene suficiente leche.
Primero necesitamos entender qué está ocurriendo.
Podemos observar una toma y valorar:
- cómo se coloca el bebé;
- cómo se produce el agarre;
- cómo succiona;
- si está tragando leche;
- cuánto tiempo realiza una succión eficaz;
- cómo termina la toma;
- cómo están siendo los pañales;
- cómo está evolucionando el peso;
- y qué está viviendo la madre durante todo este proceso.
A partir de ahí podemos ver si realmente hay señales de que el bebé no está recibiendo suficiente leche o si estamos ante un comportamiento normal de un bebé pequeño.
Y, si existe alguna dificultad, podemos buscar qué puede estar interfiriendo y qué opciones tenemos.
No necesitas adivinar si tu bebé tiene hambre
Una de las cosas más difíciles de la lactancia es que no podemos ver cuánta leche toma nuestro bebé.
No hay una marca en el pecho que nos indique cuánto ha comido.
Por eso es normal tener dudas.
Pero tampoco tienes que vivir intentando calcular cada toma o preguntándote continuamente si tu bebé está comiendo suficiente.
Hay otras señales que podemos observar.
Los pañales, el peso, las degluciones, la forma en la que mama y su evolución nos dan mucha más información que mirar solamente cuántas veces pide pecho.
Y si algo no te cuadra, pedir ayuda no significa que estés haciendo algo mal.
Significa que quieres entender qué está pasando.
Si tienes dudas, podemos valorar vuestra lactancia
Si estás en Sevilla o el Aljarafe y te preocupa que tu bebé se quede con hambre, que pida pecho constantemente o que no esté ganando peso como esperabas, podemos valorar juntas cómo está siendo vuestra lactancia.
A veces encontramos una pequeña dificultad en el agarre o en la transferencia de leche.
Otras veces descubrimos que el bebé está tomando suficiente y que lo que necesitabas era entender mejor las señales de tu bebé para sentirte más tranquila.
No tienes que hacerlo perfecto.
Vamos a entender qué está pasando y a buscar la opción que mejor encaje contigo y con tu bebé.
Preguntas frecuentes
¿Si mi bebé pide pecho cada hora significa que tengo poca leche?
No necesariamente. Los bebés pequeños pueden pedir pecho con mucha frecuencia y también pueden tener periodos de tomas agrupadas. Para valorar si está recibiendo suficiente leche hay que observar otros indicadores, como los pañales, las degluciones y la evolución del peso.
¿Cómo sé si mi bebé está tragando leche?
Durante una toma eficaz puedes observar que, después de las succiones iniciales, aparecen succiones más lentas y rítmicas acompañadas de degluciones. Escuchar y aprender a reconocer estos cambios puede ser útil para valorar cómo está siendo la toma.
¿Cuántos pañales mojados debería hacer?
A partir del quinto día de vida, como orientación, un bebé que está tomando suficiente leche suele hacer al menos unos 6 pañales mojados en 24 horas. Durante los primeros días el número es menor y va aumentando progresivamente.
¿Que tenga los pechos blandos significa que tengo poca leche?
No. Que los pechos estén más blandos no permite saber por sí solo si produces suficiente leche. A medida que la lactancia se establece, es habitual que cambie la sensación de llenado del pecho.
¿Cuándo debería pedir ayuda?
Si tienes dudas sobre si tu bebé está recibiendo suficiente leche, especialmente si hay pocos pañales mojados, dificultades para alimentarse o preocupación por el peso, es recomendable pedir una valoración. No es necesario esperar a que el problema sea grande para buscar apoyo.
Fuentes
- Organización Mundial de la Salud (OMS). Información sobre lactancia materna y alimentación del lactante.
- NHS. Breastfeeding: is my baby getting enough milk?
- NHS. Milk supply.